En.La.Calle
Hoy salí temprano de mi hogar en busca de ese algo. Me subí al metro, recorrí todas las calles de Santiago, las horas pasaban y mis pies ya se encontraban cansados. Luego de muchas horas de búsqueda decidí darme por vencida, tomé la micro más próxima que me dejará en casa. El sol golpeaba mi cara y en una parada se sube un lindo payaso realiza su rutina con la cual me río mucho. Al ver mi rostro tan alegre este se me acerca hace unos cuando movimientos y de la nada hace aparecer una rosa. Sin palabras me pongo coloradita, él se despide con un dulce beso. Llegué a mi casa agotadísima y casi triste, sino hubiera sido por el payaso mi día en si hubiera estado pésimo. Al acostarme observe que la rosa tenia amarrado un pequeño papel, este decía: No olvides que te amo
, siempre serás aquella perdona tan especial
, aquella quien se rió de mi absurda rutina
nos vemos en la próxima estación
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